Para minimizar el impacto ambiental de sus actividades, Petrobras está realizando en todas sus unidades el registro completo de sus emisiones. Se están desarrollando también programas para aumentar la eficiencia energética y mejorar la quema de combustibles, con miras a la reducción de las emisiones de material en partículas y de gases que contienen azufre.

Petrobras ha implantado la monitorización continua de las chimeneas, además de sistemas que minimizan las emisiones en tanques de petróleo y la quema de gases ácidos en hornos. Se está realizando también, para evitar la evaporación, la sustitución de los techos de los tanques y se han establecido programas para reducir la quema de gases en antorchas.

La clave para el control de las emisiones es la constante monitorización atmosférica. Para ayudar en este control, Petrobras está implantando y perfeccionando redes de monitorización de la calidad del aire alrededor de sus unidades. Se está informatizando este proceso para que se puedan comparar los datos referentes a las emisiones con la información relativa al microclima y al relieve de las regiones cercanas a las refinerías. De este modo, se podrá controlar de manera precisa la dispersión de gases y su interferencia sobre el medio ambiente.

En algunos casos, como el de Refinería Duque de Caxias (REDUC), en Río de Janeiro, se envían los datos obtenidos directamente a la agencia ambiental local. Por consiguiente, las medidas adoptadas por Petrobras contra la polución se revelan a la vez eficaces y transparentes.