Se han revisado o sustituido las tuberías de Petrobras y automatizado sus controles, conforme a los más modernos estándares de la industria petrolera mundial. Esta es una operación cara y muy compleja y su desarrollo no podría provocar cualquier suspensión del suministro de combustible al país.

Respecto a los grandes oleoductos y poliductos, su control se hace ahora en Río de Janeiro. Para ello, se han desarrollado softwares de realidad virtual destinados al flujo de petróleo y sus derivados. Asociados a los sensores y mecanismos que ya están instalados, estos programas permitirán que Petrobras alcance a corto plazo el estado-del-arte en la monitorización remota de sus tuberías y tanques de almacenamiento.

La prevención también abarca la evaluación de las condiciones geotécnicas de las fajas de tierra por donde pasan los ductos y que pueden ser afectadas por las mareas, las lluvias y la erosión. Esto requiere no solo la construcción y reforma de los repechos de contención - ya realizadas -, sino también su monitorización geológica.

Además de optimizar la inspección visual de los ductos, por tierra, mar (barcos) y aire (helicópteros), Petrobras ha intensificado la utilización de los "pigs" - equipos con distintos sensores que recorren el interior de los ductos para evaluar sus condiciones.

Petrobras ha implementado también un sistema georeferenciado de información, que monitoriza distintos tipos de terreno. Se está utilizando este sistema para registrar en mapas la sensibilidad de las áreas cercanas a las unidades operacionales. En total, se han implementado más de 40 proyectos con miras a la investigación de nuevas tecnologías volcadas para la seguridad y la gestión ambiental.

Actualmente, en la mayor parte de los terminales marítimos de Petrobras, las operaciones de carga y descarga de buques se hacen bajo la protección de barreras - un sistema de seguridad adicional adoptado por muy pocas empresas en todo el mundo.