RSS

Descubra lo sencillo que es recibir notificaciones de las actualizaciones del sitio web Petrobras directo en su computadora.
Recibir notificaciones



RSS Central RSS






Agua bien tratada en Refinería de Paulina (REPLAN)
En los últimos seis años, la mayor refinería del país redujo casi un tercio de la generación de efluentes, aunque haya aumentado un 20% el volumen de petróleo procesado.

Reuso es la palabra de orden en Refinería de Paulina (REPLAN) desde que la refinería dio inicio, en 1999, al proyecto de reducción del consumo de agua y de la generación de efluentes. Este trabajo se sigue realizando, pero ya presenta resultados importantes. En los últimos seis años, el volumen de efluentes disminuyó un 30%, de 785 m3 por hora para 550 m3/h. La reducción es aún más significativa si se tiene en cuenta que en ese periodo el volumen que la refinería procesó aumentó un 20%, de 296 mil barriles diarios para 351 mil b/d. Según el coordinador de medio ambiente de REPLAN, Luiz Tadeu Furlan, el propósito es todavía más ambicioso: alcanzar el “desecho cero”.

A mediados de 1999, el equipo de REPLAN percibió que la emisión de efluentes crecía de manera acelerada debido a la ampliación de la capacidad de procesamiento de la refinería. Desde 1996, este aumento fue de 611 m3/h para 785 m3/h. La situación era todavía más crítica porque la refinería se ubicaba en la cuenca de los ríos Piracicaba y Capivari, que abastecen más de 60 ciudades y se sitúan en una región de gran concentración industrial y fuerte demanda por agua.

Un grupo de trabajo se creó en la ocasión para analizar el problema, y en un mes las primeras medidas se comenzaron a adoptar. Un cambio simple en el filtraje del agua de refrigeración que sale de la estación de tratamiento permitió la reducción de grandes volúmenes de efluentes. “Cambiamos el ciclo químico de 5 para 11 y sólo con ello conseguimos ahorrar 40 m3/h”, explicó Furlan.

Éste y demás cambios no solo redujeron de manera significativa la generación de efluentes, sino también hicieron que la Unidad recibiera dos premios en 2000, los cuales otorgó el Consorcio Intermunicipal de las Cuencas de los Ríos Piracicaba, Capivari y Jundiaí. La refinería fue galardonada en las categorías “Monitoreo de agua” y “Reuso de agua”.

El coordinador de medio ambiente de REPLAN explicó que la refinería utilizaba los métodos tradicionales de aprovechamiento del agua y que fue necesario reevaluar las prácticas que el mercado adoptaba. “A partir de aquel momento, determinamos acciones de corto, medio y largo plazos. Las de corto plazo podían aplicarse inmediatamente. Las de medio, que implicaban pequeñas inversiones o cambios simples, se implementaron a lo largo de dos años. Las de largo plazo necesitan modificaciones complejas en los procesos y grandes inversiones; todavía se las están ejecutando”, concluyó Furlan.

Fin de los diques
El nuevo sistema de reciclaje reduce el impacto ambiental y aumenta la eficiencia de la perforación de pozos de petróleo.

APetrobras está empleando un método pionero que elimina la necesidad de construcción de diques de residuos cercanos a los pozos de petróleo ubicados en tierra. El proceso disminuye de manera significativa el impacto ambiental y, a la vez, reduce el coste de la perforación, puesto que permite que se recuperen la grava y un 50% del fluido de perforación que se desechan durante el trabajo.

Esta experiencia tuvo inicio en 2003 con la perforación del pozo 7-RI-43D-BA por la sonda SC-94, en Buracica (Recôncavo Baiano). Los resultados fueron tan buenos que, actualmente, las tres sondas terrestres empleadas en la Unidad de Negocios de Bahia (UN-BA) utilizan este sistema, lo cual se está implementando incluso en demás unidades de la Compañía.

Reciclaje – El método consiste en combinar el uso del fluido de perforación N-parafina (subproducto del petróleo procesado en las refinerías) con la instalación de un equipo para el secado de gravas, que la empresa Tuboscope/Brandt ha desarrollado. Este sistema recupera parte de la parafina pegada en las gravas para su reuso en la perforación, lo que reduce un 50% el desecho de fluido. Enseguida, las gravas pasan por un tratamiento microbiológico para que se queden inertes y se puedan desechar directamente en el suelo, o ser reaprovechadas de distintas maneras, como en la producción de ladrillos o en la pavimentación de la base del pozo.

Ahorro – Según Gabriel Raimundo de Abreu, del sector de Ingeniería de Pozo de UN-BA, se redujo no solo el impacto ambiental, sino también los costes: “Queríamos eliminar los diques. Había medidas paliativas, como la incineración de los residuos, pero eran caras y poco eficientes. El nuevo sistema ha aportado beneficios al medio ambiente y reducción de costes, puesto que la grava, el fluido y el agua usada en la limpieza de la sonda se están recuperando. Las ventajas se hacen sentir incluso en el coste del transporte, pues disminuyó el volumen necesario de fluido que se lleva hacia la sonda”, afirma Gabriel.

Cuando se perfora un pozo, se generan residuos – mezcla de fluidos y gravas de perforación – que, sin tratamiento adecuado, pueden dañar al medio ambiente. Tradicionalmente, los residuos se los tienen en diques impermeables, construidos en el sitio mismo, donde se los secan y enseguida cierran. Los diques tienen un promedio de 10 metros de ancho por 1,5 metro de profundidad y se los cubren con una manta de PVC.

La educación garantiza la seguridad
En apenas dos meses, clases de alfabetización y charlas sobre el alcoholismo eliminan un 80% de las desviaciones en los trabajos externalizados.

La educación es la más eficiente herramienta para la adopción de prácticas seguras en el lugar de trabajo. Es lo que demuestra el proyecto de alfabetización que Petrobras puso en marcha entre octubre de 2004 y abril de 2005 para trabajadores externalizados, en la ciudad de Macaíba (estado de Rio Grande do Norte). En apenas dos meses, el volumen de desviaciones – acciones que aumentan el riesgo de accidentes – de la obra contratada redujo un 80%, y la tasa de prácticas seguras aumentó del 85% para el 93%.

Analfabetismo – Al supervisar la construcción de un laboratorio de pruebas de medición de gas por la empresa externalizada Granito, el ingeniero de seguridad de Petrobras, Marcelo Arthur Soares, percibió que había un gran volumen de desviaciones en la obra. Tras analizar a los profesionales, comprobó que era alta la tasa de analfabetismo funcional, además de haber indicios de alcoholismo.

Marcelo sugirió que se impartieran clases de alfabetización, lo que despertó un gran interés por parte de los trabajadores. Bajo la coordinación del órgano de Licencia Ambiental, Calidad, Seguridad, Medio Ambiente y Salud (LAQSMS), se logró formar a un grupo de alumnos para alfabetización, gracias a una alianza estratégica con el Centro de Estudios, Investigación y Acción Ciudadana (CEPAC). Además de ello, se impartieron charlas a los profesionales sobre el alcoholismo. Las clases se revistieron de un carácter aún más social, puesto que no solo contaron con la participación de moradores de la comunidad local, sino también incluyeron la distribución a los alumnos de canastas básicas.

Luciana de Oliveira Leite, de LAQSMS, explica que, aunque no se haya podido integrar el grupo al Programa de Mejora de la Mano de Obra (PDMO), se ha empleado un sistema semejante: “En las clases se adoptó el mismo método, el de Paulo Freire, que usa lo cotidiano local como herramienta para facilitar el aprendizaje”, afirma ella. La duración total del curso fue de seis meses, con clases nocturnas.

Los resultados luego se mostraron y, al final de la obra, en diciembre de 2004, el volumen de desviaciones se había reducido para 17 – fueron 78 en octubre. La obra se terminó una semana antes de lo previsto y en la fecha final el sitio ya estaba libre.

Además de las estadísticas, hay resultados que no se miden por cifras. Según Luciana, mejoró la autoestima, la calidad de vida y la perspectiva profesional de cada participante. La interacción entre los empleados de Petrobras y los de la empresa contratada también se incrementó tras el inicio del curso.

Programa de Desarrollo y Mejora de la Mano de Obra (PDMO)

El sector de Ingeniería de Petrobras tiene un plan de inversión continua en los profesionales externalizados. El Programa de Desarrollo y Mejora de la Mano de Obra (PDMO) se puso en marcha en 2003 con el fin de incrementar la calidad de los trabajos realizados para Petrobras y promover la inclusión social, el desarrollo y la valoración del ser humano.

Uno de los principales objetos del PDMO, a partir de 2005, es eliminar completamente el analfabetismo entre los profesionales que realizan trabajos para Petrobras, a través de acciones llevadas a cabo conjuntamente con las empresas contratadas e instituciones de enseñanza. El programa también busca impulsar el nivel de profesionalización y certificación del personal contratado (caldereros, mecánicos, electricistas, técnicos en instrumentos y montadores), con el apoyo de los ayuntamientos, de las comunidades y de instituciones públicas y privadas.

Para programar y controlar las acciones del PDMO, un sistema de información se implementó para cuantificar todos los profesionales involucrados en las obras e identificar, por región y por especialidad, la demanda futura de personal, teniendo en cuenta las nuevas instalaciones previstas en el plan estratégico de Petrobras.





» Links Útiles
Copyright©2003 Petrobras S.A. Todos los derechos reservados.
Este sitio se ve mejor a 1024 x 768
» Política de Privacidad y Condiciones para el uso